4 Malas ideas para hacer una App Móvil


Cuando en la empresa o nosotros mismos tenemos la idea de crear una app, debemos elegir las razones correctas, no hacerlo, puede implicar un impacto en imagen, en trabajo, entre otras varias. En este artículo analizaremos algunas de las razones incorrectas, pero populares, con el fin de ayudar a reflexionar como aprovechar nuestros recursos de manera adecuada.

1. Todos tienen una app móvil excepto nosotros.

Es válido desarrollar una app móvil porque la competencia ya tiene una, pero meditemos:¿Cuántas aplicaciones hay en los mercados móviles son descargadas y no hacen nada significativo para el cliente? ¿Cómo afecta esto a la marca?. Es muy común que el usuario de nuestra marca tenga la curiosidad de saber si ya está a su disposición alguna aplicación, aunque debemos aceptar que la motivación es del tipo: ¿Qué me va a proporcionar la marca? ¿Cómo me va a facilitar la vida?.

Porque como usuarios, lo último que nos interesa al descargar una app, es admirar solo el logo de la compañía o leer textos sobre lo importante que es la marca, lo que realmente nos importa es que la app haga algo por nosotros. Liberar una app por simple presión mercadológica, solo nos desprestigia y dificulta la introducción de nuevas versiones de la aplicación.

2. Que la app haga lo mismo que el sitio Web de la empresa.

Las organizaciones a menudo presionan para que la app salga tan pronto sea posible, por lo que es tentador hacer una app que haga exactamente lo que nuestra página Web. Si bien en la app, hay una ventaja al no tener que recordar la dirección web del sitio, si ésta hace exactamente lo mismo que el sitio web, no hay una ventaja real entre usar el sitio web y la app, y por lo tanto la fidelidad que pudiera tener el usuario con la app se diluye.

Una app tiene que aprovechar los recursos y limitantes que la hacen distinta, como la ubicuidad; el móvil está accesible en cualquier lugar, inclusive en el baño, pensemos por tanto en como nuestra idea de app o de nuestra marca interactuará en donde se mueve la persona. También hay que recordar que pantalla, teclado y red son recursos limitados y por la misma razón, caros. Hay que desplegar la mínima información útil, con el mínimo de gestos y optimizando el uso de la red.

3. Una app que tenga una agenda y un cronómetro, y que almacene tus fotos y…

Otra idea común es intentar reproducir funcionalidades que ya tiene el dispositivo móvil para “atraer” a la gente a usar la app. No se trata de inventar el hilo negro, sino de enriquecer la experiencia del usuario. Es aprovechar la infraestructura del dispositivo y agregar una pequeña aportación que haga la diferencia. Pensemos en la idea de subirse a los hombros de un gigante.

Tampoco se trata de que la aplicación haga todo lo imaginable y se desdibuje. Un app debe resolver un problema concreto, primero el problema luego la solución. Puede sonar obvio pero debemos ser conscientes de qué es lo que perseguimos al tener nuestra propia app y ser consistentes con el objetivo.

4. Hacer una app que sea un folleto corporativo.

Si lo que desea es tener un folleto electrónico, hay diferentes alternativas, los ibook, epub, mobi, pero no una app. El usuario espera de una app una cuestión funcional, no informativa, probablemente pueda haber excepciones a la regla como animaciones muy especializadas o apps de tipo biblioteca.

Evita estos errores comunes y te garantizo que las apps que crees serán mucho más interesantes al público objetivo.

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